Ese portal que es necesario trascender para nuestro Despertar Espiritual.
La Búsqueda de Sentido de Nuestra Encarnación, lo que necesita nuestra Alma para Elevarse a la Consciencia Máxima.
Partimos de entender a ésta como una metáfora en donde el Ser Humano cae en profunda crisis, depresión y soledad. Se encuentra claramente explicado dentro del poema de San Juan de La Cruz, que a pesar de que este término se utilice dentro del mundo espiritual, tiene un origen cristiano.
Este poema se lee de la siguiente manera:
1. En una noche oscura,
con ansias, en amores inflamada,
¡oh dichosa ventura!,
salí sin ser notada
estando ya mi casa sosegada.
2. A oscuras y segura,
por la secreta escala, disfrazada,
¡oh dichosa ventura!,
a oscuras y en celada,
estando ya mi casa sosegada.
3. En la noche dichosa,
en secreto, que nadie me veía,
ni yo miraba cosa,
sin otra luz y guía
sino la que en el corazón ardía.
4. Aquésta me guiaba
más cierto que la luz de mediodía,
adonde me esperaba
quien yo bien me sabía,
en parte donde nadie parecía.
5. ¡Oh noche que guiaste!
¡oh noche amable más que el alborada!
¡oh noche que juntaste
Amado con amada,
amada en el Amado transformada!
6. En mi pecho florido,
que entero para él solo se guardaba,
allí quedó dormido,
y yo le regalaba,
y el ventalle de cedros aire daba.
7. El aire de la almena,
cuando yo sus cabellos esparcía,
con su mano serena
en mi cuello hería
y todos mis sentidos suspendía.
8. Quedéme y olvidéme,
el rostro recliné sobre el Amado,
cesó todo y dejéme,
dejando mi cuidado
entre las azucenas olvidado.
Se traduce como una experiencia necesaria para trascender en donde la mente, el ego se resiste ante la presencia del alma, del espíritu. Y puede darse bajo la influencia de cualquier situación tanto externa como interna de quien la vive.
El ego vivirá siempre segmentado en el tiempo y en el espacio, recordando lo que fue o añorando lo que va a suceder, se mantiene alejado del momento presente, se mantiene alejado de la realidad del alma y vive sumergido en una ilusión, en la separación y en la ansiedad.
En tanto que la Consciencia representa al Alma encarnada en este plano terrenal que sabe y conoce cual es su misión en esta encarnación, cual es nuestro propósito en esta vida.
El Ser Humano sucumbe ante la tentación del ego, de la mente, que no se detiene, que no da tregua al alma y por ello vive en constante sufrimiento, mientras que el alma busca sobre todas las formas posibles vivir dentro de la belleza de la existencia y trascender.
Nos llegamos a sentir incapaces de salir adelante, que no tenemos certeza de absolutamente nada y que no podemos estar mas hundidos y sin fuerza para emerger a la superficie de nuestro dolor
En este momento de lucha de la mente con la consciencia se le conoce como la noche oscura del alma y regularmente se presenta cuando en nuestra existencia tenemos o vivimos experiencias que nos hacen tocar fondo y caer en constante sufrimiento llegándonos a sentir solos y vacíos por dentro, llegando a sentir que no podremos resistir mas ese dolor que nos aqueja.
Y es en este momento donde tenemos opciones, seguir sumidos en el sufrimiento, evadiendo nuestra realidad con vicios de todo tipo o enfocarnos en nuestro propio despertar espiritual, trascendiendo toda la barrera de negatividad, acallando las voces de la mente y guardando en el silencio nuestra verdad para ayudarle a nuestra alma, a nuestro espíritu a seguir su camino hacia el cumplimiento de su propósito.
Dice Carl Jung: “Las personas hacen lo que sea, no importa lo absurdo, para evitar enfrentarse con su propia alma”.
No es necesario evadir o resistir a nuestra oscuridad, ya que estas acciones no nos permiten ver lo maravilloso de nuestro brillo; no perdamos de vista que en el cielo mas oscuro es donde brillan mas las estrellas.
Otra frase respecto a la noche oscura del alma que menciona Jung es “Ningún árbol, crece hasta el cielo sin que sus raíces formen parte del infierno”.
Ojalá el desarrollo de nuestra Consciencia fuera lineal y únicamente hacia arriba, pero no, muchas veces necesitamos rompernos las rodillas y adentrarnos a nuestro oscurecimiento para elevarnos muy por encima de nuestras heridas.
Dentro del libro el héroe de las mil caras su autor Joseph Campbell, de forma metafórica, muestra el camino del héroe y su evolución dentro de esta etapa de su vida y menciona también “La cueva oscura donde temes entrar es también donde está tu tesoro”.



Impresionante. Lo acabo de ver junto a mi mujer y ESO ES. Tal cuál, genialmente explicado, como si alguien hubiera puesto palabras a lo que he pensado infinidad de veces. Debes de seguir escribiendo. No pierdas ese don. Gracias
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Muchas gracias! Si, date un paseo por aquí, hay otra entrada en mi blog que se llama El Plan de las Almas, también ayuda mucho a entender de dónde venimos y a dónde vamos. A
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